Fracasar es el fin.

Jose Alberto Pereira Núñez. Wolfpsychology.home.blog

Introducción

Desde pequeños, escuchamos frases que nos acompañan sin darnos cuenta: “Ten cuidado”, “No te equivoques”, “Tienes que hacerlo bien”. Crecemos con la creencia de que el error es un enemigo y que fracasar es sinónimo de no valer. Esta publicación propone mirar de frente a esa idea y desmontarla. Queremos hablar de por qué el fracaso nos aterra, cómo nos educan en torno a él y qué podemos hacer para darle otro significado. Una reflexión para volver a mirar al error como lo que realmente es: parte de aprender a vivir.

1. El miedo a arriesgar nace pronto

Desde la infancia, incluso sin intención, se nos empuja a temer al fallo. Un niño corre y tropieza: “¡Te lo dije!”. Quiere pintar fuera de la línea: “Eso no se hace así”. En lugar de premiar la curiosidad o la valentía, se refuerza la obediencia y el resultado correcto. Así, sin darnos cuenta, aprendemos a evitar, no a explorar. A cumplir, no a descubrir. Lo que debería ser juego se convierte en juicio.

2. Fracasar duele porque se castiga

En la escuela tradicional, la equivocación es penalizada. Las notas miden lo que no sabes, no lo que has aprendido. Te dan un 4 y no te dicen por qué estás cerca del 5, sino por qué “no llegaste”. Se enseña que la excelencia es recordar datos generales, pero no cómo gestionar una emoción, tomar decisiones éticas o afrontar un duelo. Se premia el acierto mecánico, pero no la sabiduría vital. Así, la educación crea expertos en contenidos, pero analfabetos emocionales.

3. Mi sobrina y la letra torcida

Mi sobrina de cinco años llora porque no consigue hacer bien la “S”. Se siente mal, como si fallar una letra fuera fallar como persona. ¿Quién le ha enseñado eso? No lo sabemos. Nadie le ha gritado, nadie le ha exigido perfección… y sin embargo, el mensaje está ahí. Internalizado. Lo vemos en muchos niños. En cambio, en sistemas educativos como el finlandés, el foco está en el proceso, no en el resultado. No se califica durante los primeros años, se fomenta el juego libre, la autonomía, la paciencia. La letra no importa tanto como la experiencia de aprenderla. No es lo mismo enseñar a escribir que enseñar a disfrutar escribiendo.

4. ¿Por qué nos movemos?: del miedo a la autorrealización

Existen dos grandes motores de motivación: la extrínseca (hacer algo por recompensa o castigo) y la intrínseca (hacerlo porque nos llena). Hoy en día, muchos se mueven más por evitar el dolor de fracasar que por el placer de crecer. Vivimos para esquivar el juicio, no para abrazar el sentido. Carl Rogers hablaba de la autorrealización como el impulso más puro del ser humano. Pero ese impulso necesita libertad, confianza y permiso para equivocarse. Sin ellos, no florece. El miedo al fracaso encierra nuestro potencial en una jaula.

5. La necesidad de control

El miedo a fallar también está vinculado con una necesidad básica: el control. Si controlo todo, creo que no sufriré. Si no arriesgo, no pierdo. Pero esta fantasía nos condena. Vivir no es controlar, sino adaptarse. El exceso de control es solo otro nombre para el miedo. Paradójicamente, aceptar el descontrol —aceptar que puedo fracasar— es lo que nos hace más libres. El control absoluto no existe, pero la confianza sí se puede construir.

6. ¿Vale más el talento o la valentía?

Durante años se nos ha hecho creer que lo que define el éxito es el talento innato o la inteligencia medida en cifras. Pero las investigaciones modernas —como las de Angela Duckworth sobre la grit o perseverancia— señalan algo distinto: destacan más quienes insisten, no quienes brillan a la primera. La capacidad de sostener el esfuerzo a pesar del error, la voluntad de volver a intentar después del tropiezo, es más determinante que cualquier cociente intelectual.

Ser valiente no es no tener miedo, es actuar a pesar de él. Arriesgar es aceptar que el camino no está trazado. Y en un mundo que premia a los obedientes pero recuerda a los osados, tal vez el secreto no sea ser el más listo, sino el que más se atreve.

La inteligencia emocional, la resiliencia, la pasión por explorar y la tolerancia a la frustración son habilidades que rara vez se enseñan, pero que sostienen cualquier éxito real. Porque los que se lanzan —aunque tiemblen— son los que un día descubren nuevos caminos.

El talento puede abrir una puerta, pero solo la valentía te hace cruzarla.

Conclusión: El fracaso no es el fin, es el inicio

Fracasar no es el fin. Es un umbral. Es el terreno fértil donde germinan los aprendizajes más profundos. Lo que necesitamos no es evitar el fracaso, sino reconciliarnos con él. Educar en el error como parte de la vida, no como un obstáculo a eliminar. Enseñar a los niños —y recordárselo a los adultos— que equivocarse no es fracasar, es intentarlo. Y que intentarlo ya es un acto valiente.

Reflexión final

Tal vez debamos mirar a nuestros fracasos como se mira un cuadro inacabado: con ternura, con dignidad. Son parte del arte de vivir. Que no te dé miedo equivocarte. Que te dé miedo no haberlo intentado por miedo al juicio.

Porque fracasar no es el fin. El verdadero fin… es no haber vivido por miedo a fallar.

» No hay mayor profesor que el error, ni más dulzura que el que sufre y luego cura su dolor» Nach.

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario, ingeniero de la mente, aprendiz de humano y escritor en sus ratos libres.

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Gracias, gracias y gracias.

Conéctate

Jose Alberto Pereira Núñez-Wolfpsychology.

Conéctate a otra alma

Esto te lo escribo a ti. Si a ti. Y da igual, que estés pensando que va dirigido para todos los que lo vayan a leerlo, porque va dirigido para ti, lo que si da igual es quien seas tú.

Quisiera enviarte un mensaje. Últimamente veo como las personas tienen una visión muy negativa del mundo, y quizás no les faltan ciertas razones. Veo tristeza, desesperación, depresión y más en una profesión como la mía.

Me gustaría que hicieras un ejercicio de imaginación, quizás estés en alguno de esos estados, te sientas triste, te sientas sol@ y quiero que pienses que no eres la única persona del mundo que estás así. Detrás del miedo se esconden muchas cosas bonitas. Comentaba el otro día con un amigo el hecho de tener miedo por sufrir, por perder, porque nos hagan daño y llegábamos a la conclusión de que eso también es parte de la vida.

Si tú me lees y piensas que estás sol@ o que el mundo no es tan bonito como te gustaría, quiero decirte dos cosas:

1-No estás sol@, hay millones de almas que sienten lo mismo que tú y quizás también están en el sofá de sus casas pensando esto mismo. Conéctate, la gente a las que más cuesta querer son las que más necesitan el amor. Cada persona tiene su propia batalla personal, recuerdalo cuando te cruces con alguien y se amable, esboza una sonrisa. Esto tiene un poder mágico.

2- Lo segundo que te voy a decir es aún un poco más dificil de creer, y es que la vida no es triste, la vida puede ser un lugar maravilloso. Lo que es realmente triste es que la gente no sepa vivir. Nada y te aseguro que nada que realmente merezca la pena se consigue sin esfuerzo, sin luchar, sin pasión, sin corazón, sin dejarte las rodillas y volverte a levantar. No importa cuantas veces te caigas, solo importa levantarte una vez más de todas las veces que lo hagas y por favor haz un esfuerzo por ver lo bonito y el milagro que es estar vivos: la sonrisa de un niñ@, la puesta de sol, el abrazo de una madre, una mirada cómplice en el silencio, la voz de un amig@, las arrugas de tu padre, tu corazón que late por segundo, el consuelo de tu herman@, el vacío y el amor que nos deja alguien que ahora está pero de otra forma, el milagro de la vida…

No estás sol@, ni la vida es triste. La vida no es fácil, por eso vas a tener que luchar con pasión y amor; y recuerda hay millones de almas que te susurran en silencio: Conéctate.

Me gusta pensar en la vida y en el universo, como millones de almas y energía que se encuentran entrelazadas, donde no hay un principio ni un fin, sino un todo. ¿Puedes creer en internet, pero no puedes creer en esto?, pues quizás y solo quizás necesites volver a mirar dentro de ti mismo, y a lo mejor halles una voz que te esté gritando: Conéctate.

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario. AN10227.

Gracias, gracias y gracias.

El verdadero valor del anillo.

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez.

Llevo más de dos semanas sin publicar nada, pero hoy me apetece dejaros esta
moraleja del gran Jorge Bucay titulada el verdadero valor del anillo. Se
avecinan cambios, de página, blog y redes (siempre esperando mejorar y poder
ayudar al mayor número de personas posibles. Dicho esto, volvemos con más
fuerza que nunca.

El verdadero valor del anillo:

Un joven concurrió a un sabio en busca de ayuda.

– Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para
hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y
bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar maestro? ¿Qué puedo hacer para que me
valoren más?

El maestro, sin mirarlo, le dijo:

– ¡Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mis
propios problemas! Quizás después… Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría
resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

– E… encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era
desvalorizado y sus necesidades postergadas-.

– Bien -asintió el maestro-. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo
pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó: Toma el caballo
que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo para
pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero
no aceptes menos de una moneda de oro.

Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a
los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo
que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro,
algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable
como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy
valiosa para entregarla a cambio de un anillo.

En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de
cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de
oro, así que rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que
se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó
su caballo y regresó.

¡Cuánto hubiese deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro!

Podría habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y
recibir entonces su consejo y su ayuda.

– Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste.
Quizás pudiera conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que yo pueda
engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

– ¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo! -contestó sonriente el
maestro-.

Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete
al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo?.

Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto da por él. Pero no
importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil,
lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

– Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más
que 58 monedas de oro por su anillo.

– ¿¿¿¿58 monedas???? -exclamó el joven-.

– Sí, -replicó el joyero-. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él
cerca de 70 monedas, pero no sé… Si la venta es urgente…

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

– Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este
anillo: una joya única y valiosa. Y como tal, sólo puede evaluarte
verdaderamente un experto.

¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero
valor?

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano
izquierda.​

-Cuento de Jorge Bucay-

El gran escritor nos viene a decir que tenemos que ir por la vida sabiendo
todo lo que valemos, sin prepotencia ni egocentrismo, pero sin con amor propio.
Ese amor que te permitirá salir a flote en los malos momentos porque nunca
estarás solo, estaras contigo mismo. También será ese amor el que te permita
compartir con los demás cuando quieras, sin apego, sin necesidad y con el mayor
grado de satisfacción posible.

Aprendamos a valorarnos con la importancia que tenemos y que no todo el mundo
puede ver, ya que, muy pocas personas pueden llegar a conocernos en nuestra
vida.

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario. AN10227.

Gracias, gracias y gracias.

Que no queremos ser tanto.
Queremos vivir en nuestra tierra
agrietada de manantiales cristalino,
andar un poco más lejos que las fronteras
por la sublime añoranza del regreso.

Kutxi Romero (Marea)- Como los trileros.

 

A mi yo de ayer

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez.

¿Os imagináis por un momento pudierais ver como dais vuestro primer paso en directo, o hablar con vuestro yo de hace unos años? ¿Qué os diríais?

La trampa del pasado es según el libro tus zonas erróneas uno de los errores mentales más frecuentes. En esta zona errónea nos pasamos todo el rato preguntándonos que hubiera pasado si no hubiera ocurrido tal cosa o si nos hubiéramos atrevido a hacer tal otra. O asimilamos experiencias que nos han ocurrido como si fueran parte de nosotros o nuestra personalidad.

Según estudios científicos, se estima que tenemos unos 60.000 pensamientos diarios y la mayoría son negativos, repetitivos y del pasado.

Visto con estos datos parece que pudiéramos estar viviendo en una cárcel mental, aún así hay que dejar claro que el pasado no es siempre es malo y puedes albergar millones de recuerdos preciosos que te encanten visitar mentalmente.

Todo lo que habéis vivido os ha llevado a este momento. Creo personalmente que si pudiera hablar con mi yo de 16 años no le daría ningún consejo salvo algunas palabras que me dijo mi abuelo casi con esa edad (tengo 29 años). Le diría a mi yo de ayer que todo lo que haga posiblemente tenga un sentido, que lo malo será aprendizaje, que lo bueno será un gran recuerdo, que intente fluir más y pensar menos y el consejo que me dio mi abuelo, un hombre muy sabio que murió con 92 años: que intente siempre ser buena persona. (Se que esto de buena persona es un termino muy relativo, pero a buen entendedor pocas palabras bastan).

Hay un dicho muy bueno del budismo que dice: el maestro aparece cuando el alumno está preparado. Esta frase me hace pensar en el concepto de flow o fluir, y es que las cosas ocurren cuando uno debe aprender de ellas o esta preparado para que ocurran. Por lo menos, eso me gusta pensar a mi. En la vida tendremos muchos maestros y cada persona que pasa por vuestras vidas es alumno y maestro a la vez, ya que cada una de ellas te dará algún conocimiento o lección necesaria.

Tan importante es aprender como desaprender. Se habla mucho de que la vida es un continuo proceso de aprendizaje, pero personalmente creo que debemos aprender a desaprender. Es decir, está bien que adquiramos nuevas habilidades, competencias, conocimientos, ideas y puntos de vista que cambien nuestra mente y a nosotros mismos, pero es tan importante eso como olvidarte de falsas creencias del pasado que pueden estar condicionándote.

“En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe.” Eric Hoffer, escritor y filósofo estadounidense.

Decía Albert Einstein con referencia a la frase anterior, si no quieres los mismos resultados no hagas siempre lo mismo. Esto quiere decir que si estamos fracasando en algo quizás debamos cambiar la estrategia. Y no solo eso lo más importante es que algo que tenía éxito antes puede que no sirva ahora. Os aseguro que si intentara ligar de la forma en la que lo hacía en 2006 tendría que ir a la tienda a comprarme muchos gatos, cosa muy licita por cierto.

No hay nada como una casa ordenada, transfierase también a la mente. Libérate del espacio innecesario y de las cosas que ya no te aportan nada a nivel mental. Falsas creencias y limitaciones autocreadas.

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez.

Elimina los yo soy. Tú no eres, hasta ahora solo has escogido actuar de una forma que determina que pienses que eres de tal forma.

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez

Creo que hasta que la ciencia no invente los viajes en el tiempo no podremos hablar con nuestro yo de hace unos años. Pero mi consejo es que asumas lo que eres en este momento, integrate con todos tus yo y date cuenta que eres el resultado de toda las cosas que han sucedido y has hecho en tu vida. Agradecelo, aprende, desaprende y toma el control.

¿Y tú que le dirías a tu yo de ayer?

Nunca es demasiado tarde para que alguien rectifique.
Que la gente ya no busca espejos donde mirarse,
Solo malos ejemplos que los justifiquen.
Que la línea que más cuides sea la de tu sonrisa,
Y que sea más curva cuanto más la cuides.
Y que todo el que te mire vea
Que la vida se mide en los momentos en los que te sientes vivo
Así que ¡vive!

Rayden- A mi yo de ayer.

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario. AN10227.

Gracias, gracias y gracias.

Cuento Zen: dos monjes y una mujer.

Erase una vez, dos monjes zen que caminaban por el bosque de regreso a su monasterio.

En su camino debían de cruzar un río, en el que se encontraron llorando una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo.

– ¿Que sucede? – le preguntó el monje más anciano.

– Señor, mi madre se muere. Está sola en su casa, al otro lado del río y no puedo cruzar. Lo he intentado – siguió la mujer – pero me arrastra la corriente y nunca podré llegar al otro lado sin ayuda. Ya pensaba que no volvería a verla con vida, pero aparecisteis vosotros y  podéis ayudarme a cruzar…

– Ojalá pudiéramos ayudarte – se lamento el más joven. Pero el único modo posible sería cargarte sobre nuestros hombros a través del río y nuestros votos de castidad nos prohíben todo contacto con el sexo opuesto. Lo lamento, créame.

– Yo también lo siento- dijo la mujer llorando desconsolada.

El monje más viejo se puso de rodillas, y dijo a la mujer: – Sube.

La mujer no podía creerlo, pero inmediatamente cogió su hatillo de ropa y montó sobre los hombros del monje.

Monje y mujer cruzaron el río con bastante dificultad, seguido por el monje joven. Al llegar a la otra orilla, la mujer descendió y se acercó con la intención de besar las manos del anciano monje en señal de agradecimiento.

– Está bien, está bien- dijo el anciano retirando las manos. Por favor, sigue tu camino.

La mujer se inclinó con humildad y gratitud, tomo sus ropas y se apresuró por el camino del pueblo. Los monjes, sin decir palabra, continuaron su marcha al monasterio… aún tenían por delante diez horas de camino.

El monje joven estaba furioso. No dijo nada pero hervía por dentro.

Un monje zen no debía tocar una mujer y el anciano no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Al llegar al monasterio, mientras entraban, el monje joven se giró hacia el otro y le dijo:

– Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de lo sucedido. Está prohibido.

– ¿De qué estás hablando? ¿Qué está prohibido? -dijo el anciano

– ¿Ya te has olvidado? Llevaste a esa hermosa mujer sobre tus hombros – dijo aún más enojado.

El viejo monje se rió y luego le respondió: 

– Es cierto, yo la llevé. Pero la dejé en la orilla del río, muchas leguas atrás. Sin embargo, parece que tú todavía estás cargando con ella…

Deja de acumular información del exterior y empieza a buscarla en tu interior.

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez.

Hoy os traigo el fragmento de un diálogo de una película que me gusta mucho y me hace pensar (el guerrero pacífico) adaptación cinematográfica del best seller de Dan Millman, “El camino del guerrero pacifico”, obra autobiográfica con más de un millón de ejemplares vendidos en Estados Unidos.

En está película se narra la historia talentoso gimnasta estudiantil con serias aspiraciones a los Juegos Olímpicos, Dan Millman, vive una vida rodeada de primeros premios y fiestas, hasta que un encuentro con un hombre misterioso al que llama Sócrates lo lleva a descubrir una nueva forma de ver la vida. En los meses que seguirán, Sócrates y Joy , una hermosa y distante chica, le ayudarán a adquirir la sabiduría que necesita para dejar atrás su pasado, superando los obstáculos y seguir la huella del destino que lo transformará en un guerrero pacífico.

Aquí os dejo con dicho diálogo:

-Dan: No puedo creer que los sueños sean malos.

– Socrátes: No puedes rendirte ante tus sueños, tienes que rendirte ante lo que no tienes y nunca tendrás, el control. Acepta que no controlas lo que te ha sucedido, que puede que compitas en los JJ.OO., que puede que si o puede que no y que tu siempre seras excepcional en ambos casos.

– S: ¿Paradoja?

– D: La vida es un misterio, no pierdas el tiempo deduciéndola.

– S: ¿Humor?

– D: No pierdas su sentido, sobre todo en ti. Te dará un fuerza colosal.

– S: ¿Cambio?

– D: No hay nada que permanezca. El viaje, el viaje aporta la felicidad y no el destino.

– S: ¿Donde estás Dam?

– D: Aquí.

– S: ¿Qué hora es Dam?

– D: Ahora.

– S: ¿Qué eres Dam?

– D: Este momento.

Este último texto hace referencia lo que en la psicología se ha llamado Mindfulness o en algunas religiones como en el budismo se conoce como atención plena. Esta técnica consiste en aceptar las emociones, pensamientos y estímulos que nos llegan sin juzgarlos. Es decir, consiste en enforcar la atención en lo que se percibe, sin preocuparse por problemas, por sus causas, consecuencias y tampoco en como resolverlos.

Aquí os dejo el enlace de un vídeo con la mejores frases de la película, aunque mi consejo es que la veáis y la disfrutéis por completo.

¨La muerte no es triste, lo triste es que la gente no sepa vivir¨. ¨El guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace¨. El camino del guerrero.

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario. AN10227.

Gracias, gracias y gracias.

¡Sincronizate!

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez.

Aviso a navegantes: este post está cargado de creencias personales y de un conocimiento poco demostrable, como cualquier conocimiento que se tercie en referencia a la existencia del destino y el universo.

Seguro que alguna vez has ido a llamar a una persona y es ella la que te ha llamado antes en ese justo momento, o estabas pensando en alguien y ha aparecido, o has tenido la sensación de que iba a ocurrir algo y ha ocurrido, o has pensado en algo a la misma vez que otra persona o has encontrado a la persona perfecta apareciendo de la nada en el momento en que la necesitabas. Todas esas coincidencias que nos parecen mágicas y tan difícil de ocurrir las categorizamos de milagro o destino. Otros lo llaman sincronicidad.

El término sincronicidad fue acuñado por Carl Jung. Según este psiquiatra no existe la casualidad, existe la sincronicidad.

Jung usaba este concepto para referirse a dos sucesos vinculados que ocurren de forma simultánea y los cuales no tienen una relación causal entre sí, pero están vinculados por su sentido. El establece la unión de sucesos exteriores e interiores que no se pueden explicar pero que tienen sentido para la persona que los vive y observa. Jung llegó a hipotetizar que la causa de estos sucesos es que existe una conexión entre el sujeto y el entorno donde vive, de tal forma que el individuo ejerce una atracción que acaba creando circunstancias de una forma no consciente.

De alguna forma este autor hace referencia a que para que ocurra algo debemos estar conectados a esa experiencia emocionalmente y a través del pensamiento.

Esta teoría tiene conexión con dos de las postuladas siete leyes universales:

La ley de Mentalismo: Todo es Mente; el universo es mental.

No existe nada fuera de nuestra mente y percepción.

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La ley de Correspondencia: Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba.

Se refiere a la correspondencia de pensamiento y sentimiento con la experiencia que vivimos.

Esta teoría también rompería con una gran disputa que viene de la antigüedad de las teorías de pensamiento, las cosas ocurren porque están escritas (destino) o por la elección sucesiva de acciones del individuo (libre albedrio).

Las corrientes posteriores que explican la sincronicidad hacen referencia a que para que ocurra la aparición de estos momentos mágicos debemos estar receptivos y atentos al mundo que nos rodea. Se le da mucha importancia a los encuentros fortuitos y señales: como canciones, conversaciones o mensajes que nos lleguen.

En estos momentos aparece el término del flow, que muchos conoceréis por las canciones de reguetón, pero que la psicología lo recoge con el termino de dejar fluir y aceptar la experiencia cercana estando el individuo en un estado de atención con referencia a las cosas que le rodean.

En este punto la teoría de la sincronicidad nos dice que las señales que nos lleguen pueden servirnos de guía para desarrollar nuestras vidas de una forma acorde a nuestros deseos más profundos.

En el libro el alquimista de Paulo Coelho, nos describe de forma sutil el término de sincronicidad ligado al concepto de destino, donde cuando una persona desea realmente algo el universo conspira a su favor para que pueda lograrlo. Este es uno de mis libros favoritos y aconsejo leerlo a todas las personas que estén en una búsqueda personal.

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez

Otra persona a destacar dentro de las casualidades significativas (sincronicidad) es el científico Wolfgang Ernst Pauli, acuñando por sí mismo un efecto que lleva su nombre ¨el efecto Pauli¨. Se le consideró el gafe de los científicos, ya que cualquier experimento que se realizaba dónde estaba el salía mal.

Han sido muchas culturas y religiones orientales las que han acogido el término de la sincronicidad como el budismo y el taoísmo para relacionar el contenido mental y los sucesos que ocurren al azar.

Llegados a este punto podemos valorar tres opciones:

  1. La primera pensar que todo ocurre con referencia a algo que ya está escrito y no podemos cambiar, desde mi punto de vista esto deja poca libertad para actuar en el medio y puede generar cierta frustración o en su caso ceder todo el control de nuestras acciones.
  2. La segunda es pensar que todo ocurre solo por el hecho de nuestras continuas decisiones en el entorno en un espacio-tiempo determinado, lo que nos puede provocar cierta responsabilidad de todos los eventos que suceden a nuestro alrededor.
  3. La tercera es creer que las cosas ocurren cuando estamos en sintonía con ellas, el lado positivo que le veo a la ciencia de las casualidades significativas es el hecho de trabajar nuestras emociones y sentimientos para que estén acordes a lo que deseamos, es decir, para obtener lo que queremos tenemos que lograr estar bien antes de tenerlo y no a contrario.

Para finalizar os hare una pregunta, ¿confiareis en el destino, el libre albedrio o preferís sincronizaros para que el universo conspire a vuestro favor?

¨No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas¨ Friedrich Schiller.

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario. AN10227.

Gracias, gracias y gracias.

Si todo el mundo pensara igual, alguien no estaría pensando.

Hoy por la mañana recibí muchas críticas positivas sobre mi blog y sobre las publicaciones que vuelco en las demás redes sociales, cosa que me alegra mucho. Pero también recibí una crítica contraría sobre uno de mis temas de alguien a quien yo admiro mucho. En concreto esta persona es un amigo, Doctor en psicología y con una calidad humana envidiable, Paco. Con Paco compartí piso durante mi estancia en Huelva realizando el Máster de Psicología General Sanitaria y es una persona a la cual admiro y quiero mucho.

Paco me comentaba que le habían gustado mucho mis publicaciones excepto la de la zona de confort. Para él esta zona no es algo relativamente malo y él se siente cómodo en ella y me aconseja no dejarme guiar por modas y vivir acorde con lo que me rodea. Recordemos en este punto que la zona de confort no tiene que ser algo expresamente malo, una zona de confort puede ser una situación buenísima y es muy licito no querer salir de ella.

Para defender su argumento me lo explica a través de una historia.

La fábula del pescador mexicano:

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez.

Está claro el mensaje de vivir disfrutando de lo que se tiene, aunque para mi este está más cercano a la idea de reducción de necesidades de las corrientes orientales que a la zona de confort.

Me voy a permitir responder desde mi blog a estas nuevas ideas y perspectivas que me ha dado mi viejo amigo, ya que me han hecho pensar mucho desde esta mañana.

Amigo Paco: disculpa la demora, espero no te moleste que haya copiado aquí tu historia. De la vida no soy experto, no sé de donde nadie podría sacar eso y nada está más lejos de la verdad. No confundas palabrería con conocimiento, mis metáforas son solo pajas de mi intelecto.

Y querría decirte primeramente que agradezco tu opinión y conocimiento, gracias a ellos he podido crecer un poco más. Y lo segundo es que es una opinión muy valida y con mucha coherencia.

Desde mi punto de vista el trabajo del psicólogo y su conocimiento no es un dogma y consiste en hacer que la gente encuentre su propio camino y guiarlo mediante los conocimientos y aptitudes que poseemos a la resolución de problemas o situaciones para mejorar su calidad de vida.

Por otro lado, en cuanto a tu argumento de la no necesidad de seguir la moda de salir de la zona de confort, respeto tu opinión, aunque no la comparto de forma completa.

En mi publicación de la zona de confort no quise dar más valor o ensalzar más una cosa que otra y aprovecho este momento para dejarlo claro. Tengo la experiencia por mi trabajo conocer a una abuelita de 90 años que nunca ha salido de su pueblo y no por eso pienso que haya tenido una vida más vacía que alguien que haya vivido en diferentes países, viajado y visto mundo.

Incluso yo mismo no cambiaría un minuto con mis seres queridos por todo el oro y experiencias del mundo, yo creo que tuve la suerte de nacer con las cosas que más quiero muy cerca. Aun así, he vivido de las mejores experiencias de mi vida saliendo de la ¨zona de confort¨, o como queráis llamarla, el lenguaje es solo un juego de ajedrez, un vehículo para que emisor y receptor se entiendan. Al fin y al cabo, todas las palabras son inventadas.

No vengo para defender una cosa y luego la contraria, sino que quiero aprovechar para decir a todas las personas que me leen que lo que yo escribo no es un dogma de nada y que por favor no sigan al pie de la letra mis conocimientos o experiencias personales.

Espero que a todos los que leáis mis post solo os sirvan para pensar, leer, buscar información, escuchar la opinión de otras personas y encontrar vuestro propio camino mirando dentro de vosotros mismos.

En cuanto a que tu opinión me haya hecho pensar tanto, creo que es importante. Creo con firmeza en el cambio. Sino creyera en el cambio no creería en la psicología, el cambio es una ley universal constante ¨nunca te bañaras dos veces en el mismo rio¨. Aun así, en la vida posiblemente ni todo es blanco ni todo es negro, tenemos que aprender a jugar con los matices de grises y empezaremos a ver la vida de otro color. Lo dice alguien que lleva estudiando psicología y aplicándola diez años, que lleva buscándose a sí mismo la mitad de su vida y que se acuesta cada noche y continúa haciéndolo. La vida es aprender y cambiar y a mí me encanta hacerlo cada día.

No tengo todas las respuestas, pero me gusta ser quien intente plantear una buena pregunta.

Por favor, tener el valor de ser como mi amigo Paco, contarme cuando os gusta algo que hago, pero también escribirme cuando tengáis otro punto de vista que le dé un enfoque más completo al mío y me ayude a ser mejor persona y psicólogo.

Podéis salir de vuestra zona de confort o no, podéis hacer lo que sintáis, mi consejo es que por miedo no perdáis la oportunidad de tener nuevas experiencias, y eso no significa que vayáis a perder lo que ahora tenéis. Si una situación es cómoda pero mala solo tenemos una vida que sepamos, buscar las cosas que os hagan felices, que seguramente no es cierto que sea mejor malo conocido.

¨El lenguaje universal es el amor, yo todo lo que hago lo intento hacer como amor¨. Podéis seguir mi ejemplo, pero recordar que no es obligatorio. Jose Alberto Pereira Núñez.

¨Que linda maestra es la vida que te repite el examen hasta que por fin lo aprendes, y si no es en esta vida lo haremos en la siguiente, yo seré un alumno más eternamente. Porque en mi intento de huir del hombre que sigo siendo, aún sigo buscando fuera lo que siempre estuvo dentro¨ Melendi -Cenizas de la eternidad.

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario. AN10227.

Gracias, gracias y gracias.

El valor de las cosas

Este post alberga una reflexión personal, aunque incluirá ciertos conceptos psicológicos.

El valor de las cosas, es algo que quizás pocas veces pensamos, pero puede ser tan importante hoy en día, en una sociedad donde todo cobra un valor más breve y superficial, por lo menos desde mi punto de observación. 

La siguiente imagen resume el proceso de las tres fases más comunes:

Wolfpsychology-Jose Alberto Pereira Núñez.

1- Todo el mundo tiene expectativas sobre las cosas que no tienen, la mayoría de ellas estas cosas (materiales o no) o necesidades las vamos adquiriendo como necesidades según vemos en la sociedad y nos dicen que deberíamos tener para ser feliz. Ahí el valor de esas “cosas” es bastante grande, ya sabéis el dicho de que queremos lo que no tenemos.

2- En la siguiente fase, cuando ya las tenemos, perdemos el valor por poseerlas, se encuentra lo que se llama en psicología del aprendizaje el proceso de habituación. Se resumen en que un estímulo novedoso que en principio nos activaba va perdiendo la capacidad de hacerlo por una repetición continua.

3- Llegamos al último paso, perdemos algo… una pareja, un amigo, la salud, lo que sea… ahora en ese momento vuelves a valorarlo, lo valoras porque le prestas atención y antes no lo hacías, aquí se da el fenómeno de deshabituación, ya que perdemos el contacto con dicho estímulo, que vuelve a ser novedoso. Este proceso también se conoce como sensibilización. En este momento el valor de ese estímulo alcanza su valor más alto.


Otro proceso parecido en psicología de aprendizaje, pero con algún matiz distinto es el efecto de mera exposición, donde un estímulo que un principio no nos gusta puede llegar hacerlo por la repetición, aunque una repetición repetida hará que disminuya nuestro gusto por él. Un ejemplo es una canción que escuchamos repetidamente, al principio esta canción no nos gusta, la escuchamos varias veces y nos termina gustando y al final pedimos por favor a la gente que no la ponga…

En este momento puedes decir… que putada queremos más cuando no poseemos… pues sí, el proceso suele ser así. En resumen, podemos decir que queremos más las cosas antes de tenerlas y cuando la hemos perdido porque no le prestamos el suficiente valor cuando la tenemos. A pesar de esto no he hecho para que sigamos haciendo lo mismo. ¿Cuál es la forma de combatir todo esto? Una primera manera es conocer dicho proceso, ya que, esto nos hará ser consciente y lo segundo y más importante es ser agradecido. Ser agradecido por lo que sea, por estar vivo, por un beso de tu madre, por un rato con tus amigos, por alguien amable, por una sonrisa cómplice…

Llegado ese momento quizás comprendamos que la felicidad no estaba en esas “cosas” sino en como las valoramos y agradecemos.

Espero que esta reflexión te ayude a conservar las cosas que más quieres en tu vida, y la clave es amarlas todos los días.

“Porque al que tiene gratitud, se le dará más, pero al que no tiene, aun lo que tiene le será arrebatado”

Wolfpsychology. Jose Alberto Pereira Núñez. Psicólogo sanitario. AN10227.

Gracias, gracias y gracias.